Publicada en català l’any 1999, no ha estat fins a la publicació de la versió castellana aquest any que l’obra no ha obtingut entre nosaltres el reconeixement públic que la novel·la es mereix.
Es tracta d’una obra d’una modernitat sorprenent —ningú no diria en llegir-la que va ser escrita fa més de cent anys (1906)—, tant per la temàtica i l’enfocament com per l’estil, àgil i d’una gran comicitat. El llibre narra les aventures d’en Botxan, un jove de Tòkio més aviat cínic i descregut, alter ego de Sôseki, a qui envien com a professor a un institut rural situat en la remota illa de Shikoku. En aquesta nova destinació el protagonista descobreix a poc a poc, amb una gran lucidesa, com són els seus companys i què estan disposats a fer per eliminar els seus adversaris; alhora, haurà d’enfrontar-se als alumnes, una colla d’adolescents brètols que li faran la vida impossible. Sovint fa la impressió que l’autor està reflectint els conflictes que hom pot veure en qualsevol institut o escola actuals
Obra amena i de fàcil lectura, t’aporta entre somriures profunds elements de reflexió sobre l’educació i sobre la naturalesa humana.
Una despistada patológica que me sé extravió el móvil hace un par de días. De camino a la tienda donde tenía que conseguir otro terminal y duplicado de tarjeta, ha parado en L’Aranya: hace unas semanas ya comprobó que tenían el libro en el escaparate, pero estaban cerrando y no era plan.
La verdad es que la edición física de Impedimenta la encontraba más bonita, manejable, de bolsillo. Se ha quedado con la catalana por fer país, y ya os dirá el qué si le peta. A lo mejor Magda, si fue al taller de literatura japonesa, es un posible interlocutor. Ahí está, de momento de bodegón para las pruebas de la cámara del móvil, óptica Sony de 5 megapíxeles que le saca de más de un apuro –estábamos utilizando una mierdacámara que teóricamente tiene la misma resolución, pero que no enfoca a dos palmos:
20081129, Natsume Sôseki. Botxan (comprat a L'Aranya) / Mina. -- 2008, 29 de noviembre
Yo creo que pierde los móviles para comprarse otro, aunque cierto es que el último era reciclado. La tía se ha mandado las fotos por wifi y amenaza con bloguear desde el aparatico. Me va a salir twitty la menina? Creo que no: si hay semanas enteras en que se olvida de cepillarse los dientes, y si en feisbuc sólo entro YO a contactar con SUS conocidos (cosas de ser asistenta personal), tampoco va a caer esa breva. Pero puede que me ceda el aparato para que se lo custodie: entonces tiembla micromundo.
Me la he encontrado delante de la iglesia (venía yo con el carrito de la compra semanal) y le he pedido que me dejara sacar ésta, nótese el crucifijo como si de neón en lo alto. Discreto a la par que provocativo:
Iluminan todas las iglesias, pero en lo del crucifijo no me había fijao nunca / Sonsoles Prieto. -- Cerdanyola, 2008, 29 de noviembre
Panadería a las siete y media / Sonsoles Prieto. -- Cerdanyola, 2008, 29 de noviembre
Bajo a la panadería de la esquina a por dos cruasanes, el mío de chocolate. Tres minutos y estoy de vuelta, y el agua del te todavía no hierve.
Ayer mi ama se fue a la cama de mala leche y a lo mejor cuatro mimos le hacen creer por un rato que el mundo es habitable. No, ni se nos inundó la biblioteca ni ningún misil nos alcanzó por “error”, de camino errático a alguna biblioteca afgana. Sólo fue un caso más de desconsideración, por hablar suave, como ella suele –todo se pega.
Las salas de la biblioteca se recogen tres o cuatro veces durante la jornada, y cuando ya todos han salido se da un último garbeo. Los libros que no alcanzamos a devolver a su sitio se dejan en una última estantería para que al día siguiente, antes de abrir, se puedan colocar. Ayer quien dio el último repaso a la segunda planta (topográficos 7 y 8: arte, lengua y literatura, básicamente) se encontró con un puñado de tejuelos –que no es lo mismo que lentejuelas– tirados por el suelo, esparcidos a lo largo y ancho de unos seis metros cuadrados. En el antepenúltimo pasillo, estantes de literatura latina.
Eran las nueve y media pasadas, había que cerrar antes que conectaran las alarmas, y sólo dio tiempo a tomar un par de fotos de la escena con un móvil, recogerlos (si no, las señoras de la limpieza los habrían barrido el lunes) y disgustarse: corresponden a ediciones y estudios, de valor filológico y no reeditados (década de los 70), de autores clásicos. Al llegar a casa comprobamos en el catálogo que dos de los tejuelos recogidos contenían un topográfico único y que los ejemplares constan como disponibles (y en las estanterías no estaban, ni con tejuelo ni sin), de modo que creo no equivocarme demasiado si digo que los han robado.
Qué hay que hacer? Poner cámaras en los pasillos? Tener a un segurata haciendo rondas? Cerrar todo el fondo en el depósito? Por unos mapas que chorizó un desaprensivo gilipollas en la Biblioteca Nacional, se recrudeció una campaña de acoso y derribo a Rosa Regàs, entonces directora, y yo dejé de comprar El País.
Uno de los libros desaparecidos es un Budé, cubierta en rústica de color marrón anaranjado. Quedan restos de su cartulina en la goma del tejuelo. Me ha hecho recordar la canción de Duke Ellington y Billy Strayhorn que se tornó estándar del jazz, My little brown book. Melodía melancólica, la segunda de esta selección de temas de John Coltrane:
My little brown book
With the silver binding
How it keeps reminding me
Of a memory
That’s haunting me.
In some quiet nook
I go thru its pages
And peruse this ageless tale
Of a love that failed
To ever become true.
On this page is the date
Of that fateful night at eight
When I found you were no longer in love.
After that there’s nothing more
Just a dark and futile door
That shuts out the stars above.
In my little book
I inscribed your heart vow
But since we’re apart now
This and that last sweet kiss
Is all that’s left of you
Is all that’s left of you.
Los tejuelos tirados. Todo lo que queda para quien deba consultar aquellos ejemplares. Gracias, capullos, je me souviens, y puedo ser muy rencorosa.
Mucha gente y poco sitio. -- Cerdanyola, 2008, 21 de noviembre
Zulito de temporada. -- 2008, 21 de noviembre
Una habitaciónwork in progress (que esto es un blogombligo, como tantos otros, no un poema).
Vuelvo de Oropesa cargadita de películas de los 50 y 60, y me encuentro parte de los deberes hechos: ya han pasado las gripes, gastroenteritis y el resfriado adjunto a la bajada súbita de la temperatura, el taller ya está habitable… ahora cabe solucionar el papeleo pendiente. La jefa me advirtió que había para rato. Y oigo el crujir de verjas que entorné unas cuantas veces. Cerraría mal, digo yo.
Mi hotel de temporada: me gusta como está, pero en esta habitación faltan cojines para sentarse a leer en la cama, y uno en la silla, porque me tiro horas quieta ahí y cuando intento levantarme parece que cada minuto haya sumado un año más a mis articulaciones. Y un sitio para los calcetines Todavía hay que recuperar el flexo que tenía en Barcelona. Es la segunda etapa del plan de acondicionamiento del zulo, pero visto la que tenemos encima queda pospuesta para el finde que viene.
Hay tres cajas montadas, una encima de otra, vacías, para aprovecharlas en este próximo viaje de rescate de pertenencias. El renglón de estanterías sobre la cama está vacío. Apenas hay libros, y todos son de la biblioteca.
No te pongo a Korroskada porque me huele que los llevarás encasquetaos, pero me has dado más sintonía para el finde. No sé si quiero ser torera, ni mataor, pero obligada estoy a intentar ser Minera, dejar la entrada como está y meterme con el papeleo acumulado, si no quiero que me rescindan el contrato
Cerdanyola a nuestras espaldas, Mina silba para que no me vaya lejos cual perro entre los rastrojos, cada día, por la suave pendiente que sube hacia el puente de la autopista, de camino a la universidad. A nuestra izquierda, un campo segado con matorrales de mala hierba en flor. Entre el campo y el camino, mucho hinojo poblado de caracol de cáscara frágil y desparrame de parras. Olía a jazmín en las verjas de los termiteros, pasada la obra huele a pasas.
Hoy había una poca niebla a ras de suelo, entelando el valle. Se ha acordado del primer cassette que una compañera de instituto le grabó. De Clannad, seguramente The Collection (1986) y/o Clannad in concert (1979). La compañera se la llevó al huerto sólo con repetirle tres veces que parecía una hada irlandesa, más que una ruda anglosajona. Qué fácil es ligarse a mi ama.
Se sabe de corazón “Down by the salley gardens”, en realidad porque no sólo de Clannad se la aprendió: también la ha escuchado mucho de la voz de Kathleen Ferrier (que reservo para otra entrada), y porque es un poemazo moral de Yeats. Acabo de descubrir ChoralWiki, que atesora la partitura (pdf). Qué cosas. Cuánta razón tiene Isidro Aguillo (qué joven, en la foto ), cuando me repite que gran parte de nuestro cometido diario, el de los bibliotecarios, debería ser bucear en internet, catalogar y difundir. Ay los benditos directorios de los inicios, cuando ni Google no había asomado la nariz…
La cuestión es que la canción de Clannad que le pega más al campo segado, a la época y al día pasado de hoy es la siguiente, que escuchamos porque
en plan familia, hartas de tanto YouTube y similares, nos tomamos la molestia de bajarla de Soulseek y, como no estaba, colgarla en Goear, que es un sitio con “licencia sgae” (eso qué es?), abriendo cuenta y tal; o en otro sitio, ya veremos;
entendemos la letra, y entendemos la letra no por ser cuatrilingües descontando la telepatía, el sexto sentido y el séptimo cielo, sino porque la buscamos. Tooooma sus majestades las Repelencias, pero hay que decirlo… como está cantada en gaélico, la vamos a traducir, como aquella instrumental de letra en quechua
(traducido de aquí) La letra proviene probablemente de “Cnuasacht de Cheoltaí Uladh”, de Seán Ó Baoighill y Aodh Ó Duibheannigh. La pronunciación no es estándar, probablemente irlandés de Donegal, parecido al escocés.
I.
Ar chonnlaigh ghlais an Fhoghmhair
A stóirín gur dhearc mé uaim
Ba deas do chos i mbróig
‘Sba ró-dheas do leagan siubhail.
Do ghruaidh ar dhath na rósaí
‘Sdo chúirníní bhí fighte dlúith
Monuar gan sinn ‘ár bpósadh
Nó’r bórd luinge ‘triall ‘un siubhail.
II.
Tá buachaillí na h-áite seo
A’ gartha ‘gus ag éirghe teann
Is lucht na gcochán árd
A’ deánamh fáruis do mo chailín donn
Dá ngluaiseadh Rí na Spáinne
Thar sáile ’s a shlóighte cruinn
Bhrúighfinn féar is fásach
‘S bhéinn ar láimh le mo chailín donn.
III.
Ceannacht buaibh ar aontaigh’
Dá mbínn agus mo chailín donn
Gluais is tar a chéad-searc
Nó go dtéidh muid thar Ghaoth-Bearra ‘nonn
Go sgartar ó n-a chéile
Bárr na gcraobh ’s an eala ón tuinn
Ní sgarfar sin ó chéile
‘S níl ach baois díbh á chur ‘n mur gcionn.
IV.
Chuir mé leitir scríobhtha
Annsoir mo sweetheart agus casaoid ghéar
Chuir sí chugam arís í
Go rabh a croidhe istuigh i lár mo chléibh.
Cum na h-eala is míne
Ná’n síoda ’s ná cluimh na n-éan
Nach trom an osna ghním-se
Nuair a smaoitighim ar a bheith ’sgaradh léi.
V.
‘Sé chuala m/e Dé Domhnaigh
Mar chómhrádh ‘gabháil eadar mhnáibh
Go rabh sí ‘gabháil ‘a pósadh
Ar óigfhear dá bhfuil san áit.
A stóirín glac mo chomhairle
‘S a’ foghmhar seo fan mar tá
‘S cha leigim le ‘bhfuil beo thú
A stór nó ’s tú mo ghrádh.
[From Larry Keith Ogle]
I.
On the green stubble-fields of Autumn
I saw you, my sweetheart.
Nice were your feet in shoes
And wonderful your nimble gait.
Your hair the color of roses
And your ringlets tightly plaited
Alas that we’re not married
Or on board ship sailing away
II.
The boys around here are
Laughing and getting bold
And the people of the high straw?
Are making ?? of my brown girl
If the King of Spain would
Go abroad with his assembled men
I would flatten grass and rank grass
And I would be with my brown girl
III.
Buying cows at the fair
If I were ? and my brown girl
Go and come first love
Until we go over to Gaoth-Bearra
Until we separate from each other
The tops of the branches and the swan
from the waves ?
That won’t separate us
And it’s only folly for you to put it ??
IV.
I wrote a letter
To my sweetheart and a sharp complaint
She sent it back to me
That her heart was inside me.
Compose the artsswannoble person ?
Finer than silk or bird feathers
Heavy is my sigh
When I think of being apart from her.
V.
What I heard on Sunday
As conversation among the women
That she was going to be married
To a young man from the place.
Sweetheart take my advice
And this Autumn stay as you are
And don’t tell anyone, my love,
That you are my love.
[Traducción cutre de Mina]
I.
En los verdes campos de rastrojos de otoño
te vi, prenda,
eran bonitos tus pies en los zapatos
y maravillosa tu ágil forma de andar.
Tu pelo del color de las rosas
y tus rizos fuertemente trenzados.
Ay que no estamos casados
o a bordo de un barco que se aleja.
II.
Los chicos de por aquí
ríen y se envalentonan
y la gente de los (campos?) de altas mieses
estan (dando buena cuenta?) de mi chica morena
Si el rey de España quisiera
salir al extranjero con su armada
yo aplastaría toda la hierba exhuberante,
y estaría con mi chica morena.
III.
Comprando vacas en em mercado
si estuviera ? y mi chica morena.
Ve y vuelve, primer amor,
hasta que revisemos Gaoth-Bearra,
hasta que nos separemos.
Las brancas más altas y el cisne de las olas ?
Esto no nos separará
y es sólo locura por ti ponerlo ??
IV.
Escribí una carta
a mi prenda, y una dura queja
me devolvió:
que su corazón estaba dentro de mí.
Escribió un (cisne de las artes?)
más suave que la seda y las plumas de pájaro.
Hondo es mi suspiro
cuando me imagino estando lejos de ella.
V.
Lo que oí en domingo
en una conversación de mujeres:
que se iba a casar
con un joven del lugar.
Prenda, escucha mi consejo,
y este otoño quédate como estás
y no le digas a nadie, cariño,
que eres mi amor.
Porque quien quiere entender, entiende, cueste el rato que le cueste. I quien quiere que le entiendan, intenta esmerarse también. Ejque aquí se habla muy espirituosamente. Que luego la gente cree que los gaélicos cantamos cosas muy new age a lo Kitaro (el compositor para Heaven and earth, de Oliver Stone) y resulta que lo único que pasa es que una “chica” morena nos deja fritos y tumbados en la cama. Porque, y si Kitaro, hijo de sintoístas japos que se dedica a la folkelectrónica, estuviera musicando los libros del Tao, capítulo amor y sexo? me pregunto yo, una navaho-boliviana que asiste a una británica… A mí siempre me queda la duda si estos taxistas portugueses, irlandeses y escoceses que me encuentro por el mundo son sólo unos borrachines o sólo se quieren ir a la cama conmigo… normalmente son un poco ambidiestros, como yo. Que bebo, no como Mina.