Hola,

Parezco arisca pero me hago querer
Aunque mirar el mundo en términos militares no va conmigo, apuntemos aquí la vox populi:
no hay batalla más perdida que la que no se libra.
Lo que debería ser el lema de todos los solteros que quieren dejar de serlo.
Mientras Mina pasa casi completamente de mí este finde (se trata A SÍ MISMA como una reina: hace deberes, mira pelis, navega, duerme, cocina), Paul Newman muere cerca de su filete (que, mecachis, no hizo la carrera que hubiera podido) y Scarlett Johansson se casa en Canadá (sight, Canadá, aunque Scarlett me importa un pito: no es mi tipo) yo he decidido salir a la calle a buscar pareja.
Todo vino de este comentario en una historia de JJ. Ya sé que podría ser un suicidio social declarar que soy muy bisexual. Se desconfía de los bisexuales cosa fina: que si cuando estamos con un tío pensaremos en una tía, y viceversa. La gente no suele estar enterada todavía de que te enamoras de alguien y no del tamaño de lo que le cuelga en una u otra parte de la anatomía, y que piel tienen ellas y ellos. En fin.
La cuestión es que para mi avatar “salir a la calle” y “vivir la vida”, como me recomendara Francisco, significa entrar en parship.es, meetic.es y match.com, de momento. Alguien tiene experiencia confesable? Sabéis que podéis comentar dando nombre y dirección electrónica falsos, verdad? La única pega es que si queréis tema conmigo no os podré contestar
Por esta vez, por exigencias de las interficies (no se pueden buscar ambos sexos a la vez) busco a Jacqueline y no a Jacques. Los únicos que me han parecido algo serios han sido los de parship, que me han obligado a pasar un test donde he contestado sinceramente (y sinceramente digo que en muchas preguntas podría haber seleccionado sinceramente otras opciones que me proponían). Entre otras cosas me ha salido que soy un 72% racional y que mi tendencia al compromiso es del 2%.
Con lo que me parece que el perfil que he creado ahí es un poco fantasioso. Por parte de parship.es. Ninguna chica querrá mandarme un “rompehielos”
, y para correos electrónicos ya hay que pagar. Meetic.es y match.com parece que se usen como sitio de citas rápidas: qué pereza. Los perfiles son sucintos y te das cuenta que terminas guiándote por el careto del personal, algo que en la vida real normalmente dice muy poco.
Aunque no se descarta ninguna posibilidad, si encuentro nunca a algún Jacques o Jacqueline espero hacerlo en vivo y en directo. Primero porque no voy a aflojar un solo euro para que alguien me mande un mail, y después, porque esta predisposición a enamorarse que hay en estas interficies preferiría encontrármela en la vida real, donde las más de las veces el roce no hace el cariño, sino el desgaste, en este país de cutres y dolientes narcisistas que somos casi todos.
Nota al pie: esta entrada está etiquetada como “cuento chino”. Para quien lea muy rápido.
Tags: Match.com, Meetic, Parship